A la vanguardia del turismo social

Viajar, conocer nuevos lugares, contactarse con otras gentes y culturas, ha sido desde siempre un imán movilizador de todos los pueblos del mundo, constituyendo el remoto origen de lo que conocemos en la actualidad como turismo.

El turismo constituye una de las actividades humanas más dinámicas, atractivas y placenteras y, hoy, una de las de mayor proyección económica, y que tanto la mujer, como el hombre moderno pueden disfrutar en las múltiples facetas en que se presenta.

Ecoturismo, turismo arqueológico, turismo para nuestros mayores, turismo residencial, turismo rural turismo activo, turismo cultural turismo gastronómico , turismo termal, turismo receptivo, turismo cinematográfico, y por supuesto el turismo vinculado a las vacaciones organizadas.

En nuestro país, no fue sino hasta mediados de 1940, que el turismo estaba prácticamente asociado a las clases altas y ciertos sectores medios acomodados. Los cambios políticos que se operaron en Argentina a partir de la irrupción del peronismo transformaron para siempre nuestras bases constitutivas como nación.

Al calor de las transformaciones sociales, económicas y políticas que se fueron plasmando en el país desde aquel entonces, se consagró como un derecho inalienable de los trabajadores, el de tener acceso a vacaciones pagas.

Este hecho, fomentó en los incipientes sindicatos por actividad que comenzaron a crearse, a promover el hábito turístico entre sus afiliados. Se construyeron y compraron hoteles gremiales en los principales centros veraniegos.

El Suterh, no fue ajeno a esta formidable transformación social y cultural. Con el transcurrir de los años fue consolidando el área turística, abriendo múltiples posibilidades para sus afiliados en sus hoteles en la costa Atlántica y en las sierras de Córdoba.

Hoy, el impulso turístico se multiplica y expande abriendo nuevos cauces para que los trabajadores de edificios y sus familias disfruten y accedan sin limitaciones a los destinos turísticos que más deseen.